Querida lesión

Querida lesiónuna vez más me has atrapado. Mira que has llegado en mal momento, cabrona, justo ahora que estaba empezando a sacar la cabeza. Eres cruel y despiadada, tu sucio descaro me tiene acongojado. No te busqué y ni imaginas cómo me lo haces pasar.

Te conozco ya demasiado, viniste a mi una y mil veces. Es imposible que olvide tus estancias prolongadas. Eres devastadora aniquilando sueños y echando por tierra planes largamente meditados. Intento huir de ti a toda costa pero aprovechas cualquier resquicio para aparecer con dientes negros y sucios. Qué mala baba tienes. Oscuridad perenne e incierta de mi alma, deambulo junto a ti enajenado por las calles.

Querida lesión, ya sé que el mundo está lleno de problemas más importantes y urgentes que el mío. Ya sé que tan sólo es mi hobby. Que el mundo no se acaba. Maldita seas porque consigues, como me jode, que mi vida esté turbia y sin norte.

¿Qué hice para, sin quererlo, haberte invocado? Quizá mi ambición sin medida,…. lo que daría por regresar al pasado y cambiar mis torpes actos. Busco y rebusco en las causas y efectos, en las leyes infalibles de la teoría del entrenamiento. ¿En qué cojones he fallado? ¿Por qué maldita razón haces que esté tan fuera de control e inestable?

No quiero darte el poder de arrasar mi vida pero lo haces sin duda cuando, día a día, me privas de la libertad y del placer de correr por parques y por senderos que dotan de sentido a mi existencia en mi búsqueda irrefrenable de felicidad por este valle de lágrimas. Juguete roto en una mañana de Reyes. Frustración infantil de lágrima inconsolable. Olmo seco y sin vida, tronchado por un rayo repentino y letal.

Después de un primer momento de congoja y de shock necesito incorporar cuanto antes la idea de que mi cuerpo ha de seguir siendo útil. Me haces muy difícil no perder la fe. Me hablo sottovoce, intento animarme. Quiero desterrar de mi mente el refrán destructivo «de perdidos, al río» y actuar con la esperable deportividad del que nunca tira la toalla. Seguir empeñado en mi pronta recuperación.

Querida lesión, qué incierta es tu marcha, como aquella visita incómoda que no encuentra el momento de irse. Con qué atroces pensamientos me atormento sin descanso. Dolor físico y sobre todo moral porque correr es lo único que realmente tiene la capacidad de hacerme feliz del todo. Impaciencia frustrada y doliente es la mía.

«Remoloneando» (www.rosabalaguer.com)

Necesito serenarme. Salir pronto del abatimiento y la abulia. Repensar una y mil veces las maneras más eficaces y certeras de dejarte atrás. Eres pegajosa como la miel y me cuesta desprenderme de tu odiosa manera de estar presente. Búsqueda desesperada de un diagnóstico certero, tratamiento acelerado compuesto de actos que quieren darte esquinazo pronto. Plazos de recuperación que parecen eternos. Impaciente porque necesito mi pequeña dosis de narcóticos kilómetros.

Pero te quiero dar las gracias, querida lesión, porque hoy eres el motivo que encuentro más a mano para que me hagas sentir un gran corredor. Porque si no hubiera padecido ninguna lesión no sabría lo que es un corredor verdadero. Y yo sigo insistiendo en serlo, superando obstáculos y masticando el dolor que hace que correr valga la pena.

Cuando la salud me vuelva a acompañar, no querré olvidarte del todo. Intentaré aprender las maneras de no mentarte. ¡Cuántas carreras en las que levanto los brazos acordándome de ti y llego con los ojos arrasados al saberte tan lejos! Cuántas victorias interiores que sólo se explican después de estar unos meses contigo.

Querida lesión, ahora no me rendiré a tus pies porque más tarde adornarás mi currículo. Sin ti no sería lo que soy.

Cuando quedes atrás te recordaré con nostalgia, me habrás hecho grande, muy grande, y tú cada vez serás más pequeña. Querida y pequeña. Cariño, nunca me ahogues del todo….

Besos, Juan (tu Juan).

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Canción «Inestable» de Supersubmarina

Si te está pasando algo,
Si no te quedan ganas,
Cuenta con que te equivocas
Te estás volviendo loca.

Pero yo no soy perfecto,
Ni soy eterno,
Ya me noto viejo.
Me voy notando
Un poco mas inaguantable,
Pero eso ya lo sabes.

Ahora estoy un poco neuras
Mi mente es inestable.
Ya no estoy entero, no estoy entero.
Elaboro un plan perfecto,
Un plan sofisticado
Para no perder mi centro
Y quedarme a tu lado .
Pero no me atrevo,
No tengo huevos
Y desaparezco, desaparezco.

Me falta convicción,
Me falta transmitir
Buena vibración .
Será por culpa de que no soy yo.
Será por culpa de que estamos de bajón.

 

7 comentarios en “Querida lesión

  1. Querido Juan: no hay mal que 100 años dure. Espero cruzarme contigo por esos caminos en los que nos solemos encontrar muy pronto. Animo porque eres un ejemplo para todos los que nos gusta este bendito deporte. Un abrazo muy fuerte

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