Steve Cram

En 1985 yo tenía 14 años y despuntaba en mi una afición sobre el resto. Me gustaba correr y estaba muy receptivo a cualquier manifestación atlética que se diera cita en la pantalla del televisor. El UHF me proporcionaba un material inmejorable de acontecimientos deportivos. Campeonatos Internacionales, reuniones de verano a ritmo de vértigo, liebres…