El valor de lo anodino

Hace dos semanas -mientras corría- me vino de sopetón la idea de correr el mayor número de kilómetros durante 24 horas seguidas. Cosas así empiezan como corazonadas, también me pasó -allá por el año 2004- cuando decidí correr los 100 kilómetros para hacer el récord de Aragón en 8 horas 32 minutos. La locura surge inesperadamente…

Fuerte en tu debilidad

Durante la infancia tenía la idea equivocada de que la fortaleza se podía representar únicamente como un forzudo de circo. Los profesores me decían que no era así pero mi mente de niño se resistía a creerlo. La fortaleza realmente va sobre lo que ahora se ha puesto de moda y llamamos resiliencia. No es otra…

Ahora que te va a costar más…

El jueves por la tarde entrenamos en el archiconocido Parque Grande zaragozano. Coincide que con el buen tiempo que todavía tenemos en septiembre y con el actual furor del correr, hacerlo a determinadas horas se está convirtiendo en un deporte de riesgo. Un parque atestado de corredores de todas las fisonomías y velocidades. El riesgo de…

¿Qué preparas?

Recuerdo perfectamente el verano del 2004. En junio decidí que (tras haberlo barruntado desde navidades) a principios de Octubre participaría en mi primera carrera de 100 kilómetros. Mi mejor marca en la maratón era por entonces de 2 horas y 44 minutos (más tarde la bajé a 2.36). Había participado hasta entonces tan solo en siete…

El postureo

Este verano he hecho 2 excursiones a la montaña de 4 días cada una. A pesar de ser tan pocos días, he tenido la sensación de haber vacacionado suficientemente. Uno de los motivos ha sido que las hice en solitario. Diréis que es una temeridad subir un 3.000 sin compañía y no os quito razón.…

Nada gana a la pasión

Hace unas semanas asistí a una charla-coloquio. La impartía uno de los socios fundadores de la marca de zapas Pompeii, un joven de 26 años que junto a tres amigos tuvo la inquietud de ganarse la vida en algo que adoraban todos ellos: el calzado casual o sneakers. Os aseguro que supo transmitir, con una…

Los cuerpos hablan

Hay cuerpos que, al verlos, me generan ganas de aplaudir y cuantos más años albergan más entusiasmo me provocan. Otros me provocan una lánguida tristeza. No estoy hablando de genética, de lo que no depende de nosotros (nos viene dado), sino de lo que surge por estar conectados con nuestra carta de presentación frente a…